Cuando papá me preguntó a los tres años lo que quería ser cuando grande, siempre le dije que quería ser músico y fue ahí donde empezó a apoyarme en ese sueño que siempre tuve, a los cinco me regaló mi piano, a los diez me compró una melódica, a los doce una guitarra, unas cucharas, una tambora y a los catorce me regaló unas baquetas porque le dije que quería ser baterista.
lunes, 13 de abril de 2009
Porque vivir de la musica no es tan buen negocio.
viernes, 10 de abril de 2009
Día perfecto
Desde que desperté y vi en el espejo mi reflejo, supe que era el día perfecto. Miraba fijamente a mis ojos; cuando amanecían con ese brillo y un poco de verde adornando su color, me daban ganas de hacerlo.
En el día me encargué de hacer todo lo que tenía planeado, unos trabajos, un poco de juego, tres coca colas y unas papás con sal, el cuerpo ansioso y la sonrisa en mi cara, los audífonos en los oídos, unos gritos de HardCore que me incitaban a bailar y el público mirándome, tanto la sonrisa, como la postura, como mi cambio de actitud con cada una de las canciones que sonaban.
Aceptó mi invitación, la iba a recoger a eso de las nueve de la noche en el parque donde solía sentarse. Un paquete de crispetas* y así esperé que cayera la noche.
Fui a casa, organicé todo, la empleada había estado más temprano poniendo todo en su lugar y a mi no me tocaba sino poner lo que necesitaba en la noche de una manera que se viera armonioso con el momento.
-¡Nada!- respondí.
-Bueno, entonces sorpréndeme.
-Cierra los ojos.
Empecé a penetrarla, primero suave y luego más fuerte y más fuerte, desde la primera vez que estuve adentro y su piel se rasgó, sentí la sensación de satisfacción. Su cuerpo se puso tenso y luego descansó en mis brazos, cerré sus ojos, descargué el cuchillo, ya había obtenido lo que quería.
Prendí la otra vara de sándalo para que disipara el olor a sangre, me senté a comerme las fresas después de sumergirlas en el chocolate.
*Crispetas: Palomitas de maíz.
martes, 7 de abril de 2009
Finales "Dos extranjeros en una ciudad lejana" escritos por ustedes II
Al entrar vi a mi esposa en el piso, me abalance sobre ella, la bese, la abrace y le dije cuanto la amaba...
Ella no se movía, la revise buscando la herida pero no encontré nada y de repente despertó como si nada hubiera pasado...
-Amor ¿Estás bien, que pasó?
No me dijo nada, se fue en silencio para el cuarto y no volvió a hablarme…
Busque por todas partes el orificio de la bala, o el arma pero jamás pude encontrar nada
Desde ese dia mi esposa no volvió a hablar y fue como si en realidad si hubiera muerto…
6. BITCH
Se me hizo un nudo en el pecho, no podía respirar… sentía como si el hoyo negro universal se hallara en mis entrañas… Sé que sólo me separaban un par de segundos de ver realmente qué había sucedido, pero entré en pánico y me quedé inmóvil…
Del otro lado no había más que silencio. Levanté la mano para seguirle hablando por el celular.
-¿Amor? Ya estoy aquí, sólo háblame!!!
Escuché como sollozaba. De inmediato reaccioné y entré.
La ví arrodillada, con su baby doll salpicado de sangre, con el arma a sus pies mientras se cubría el rostro con las manos. Ni ella misma podía creer lo que acababa de hacer.
En el centro de la sala se hallaba el cuerpo inerte de quien había sido mi ex novia, tenía un papel en la mano. Yo no entendía que había sucedido, me agaché para abrazarla, ella se sacudió mostrándome su rechazo y señaló el papel, llorando desconsolada.
Cogí el papel que mi ex novia tenía aún en la mano: era una prueba de embarazo positiva.
-Me dijiste que en la despedida de soltero no había sucedido nada y tenía 4 meses… -me dijo aún llorando- los hechos hablan por sí solos… Ya sabes que no estoy dispuesta a compartirte con nadie.
-Amor, fue sólo una vez, realmente no pensé… Perdóname…
Me miró fijamente a los ojos, con un odio que yo desconocía hasta ése momento, con la expresión fría y aún con la cara bañada en lágrimas.
-La próxima vez ocuparás su lugar. Te repito: no estoy dispuesta a compartirte con nadie…
Pum!
S o r p r e s a !
Era el flash de cámara mas estruendoso que hubiese podido escuchar
Si hubiera tenido la oportunidad de ver aquella fotografía revelada, habría sido la copia de mi expresión mas sonsa y aturdida
Recordé la fecha, 17 de julio de 2008.
Ella … Había fingido llorar, no estaba preocupada y en ningún momento había estado sola, preparaba una fiesta de cumpleaños con nuestros amigos en común, los del bar de la calle 15 donde hablábamos de arte pop, todos esperaban ver mi reacción al cruzar la puerta.
Sonreí por cinco segundos, los necesarios para recordar que ese seria el ultimo cumpleaños que celebraría junto a ellos, especialmente junto a ella, pues el pasado 17 de mayo el doctor Fernández me había comunicado la noticia de los 60 días de vida que me quedaban.
Pum!
Su cara estaba completamente pálida. Su expresión claramente me permitía notar una preocupación inevitable. Ella, inmóvil, parada frente a la puerta, me miraba fijamente.
Sostenía un arma en su mano derecha... Aquella mano que yo tantas veces había tomado para caminar por el parque... Aquella mano en la que estaba el anillo de compromiso que le había dado dos años atrás.
De sus ojos salieron lágrimas; sus mejillas comenzaron a humedecerse... Dirigí mi mirada un poco hacia la izquierda, y, en el sofá, pude distinguir el cuerpo inerte de Alejandro, mi mejor amigo.
-Uvita, ¿Qué hiciste?- Pregunté, tratando de conservar la calma. Uvita me seguía mirando fijamente, con lágrimas en sus ojos.
-Uvita, respóndeme; ¡¿Qué le hiciste a Alenadro?!- Grité por fin.
Ella simplemente empuñó el arma con fuerza y corrió hacia mí, suplicando por un abrazo que no pude negarle.
-Algún día lo entenderás-. Me dijo. En ese momento mi mundo se ennegreció.
9. ZooNico
El final de la historia es el siguiente: FIN.
Sigo Recibiendo Finales en juansems@hotmail.com... hasta el jueves en las horas de la noche... un abrazo
domingo, 5 de abril de 2009
Finales "Dos extranjeros en una ciudad lejana" por ustedes.
chicos, aquí estan los primeros finales que me enviaron... ustedes dirán cual les gusta... igual, los que no lo han enviado lo pueden hacer a juansems@hotmail.com
1. Rayuela:
Esta mañana fue encontrado muerto por un disparo de bala el reconocido publicista JSM. El último en verlo con vida fue el encargado del edificio en el que el joven vivía solo; ayer a las 22 horas, subiendo al ascensor, muy nervioso, y hablando por su teléfono celular. A JSM no se le conocía familia, algunas veces lo visitaba una muchacha rubia, dijo el portero, pero esas visitas no eran frecuentes. La policía sostiene la teoría del suicidio, ya que una pistola estaba caída al lado derecho del publicista, y el disparo fue en la sien también derecha. En estos momentos, se está practicando la autopsia al cuerpo del joven.
2. Daniel Segura:
Él entra a la casa y ve a la mujer, la mira a los ojos -ella le dice -te amo- él pregunta -¿que pasa?- y ella le dice -pasa que te amo y es mejor que siempre sea asì- él pregunta- ¿y por que sonó un disparo?- ella le responde -no fue un disparo fue un grito de amor.- él reacciona se da cuenta que alucinaba y cuando mira el sofa ve el cadaver de su mujer con un tiro en la frente. En un grito silencioso él le dice te amo se voltea y se marcha.
3. Manuela Arango:
Mis ojos no podían creer lo que veían... verla a ella, la mujer que amaba, ahí, tirada en el piso en medio de un charco de sangre, con los sesos afuera, sin respiración.... Era quizás la imagen mas impactante que un ser humano pudiera ver, era quizás lo peor que me había podido pasar… Los primeros segundos, quizás minutos, me encontraba parado en la puerta, inmóvil, sin saber qué hacer, qué pensar, simplemente miraba; miraba como lo único que amaba se alejaba de mi, de mi lado y no podía impedírselo…
Reaccioné y corrí hasta su cuerpo inmóvil, la tomé en mis brazos y salí desesperado a buscar ayuda.
Llegué al hospital más cercano, y como era de esperarse, no había nada que hacer… Ella, había muerto.
Ahora, 2 años después, me encuentro recluido en un hospital mental, clínica de descanso, como suelen llamar los doctores para que suene mejor. Es rara la vez que logro conciliar el sueño y cuando sucede, solo pasa una y otra vez por mi cabeza la imagen de este suceso….
4. Juan Camilo Jimenez
- Ella había cegado su vida, por que no aguantaba el cargo de conciencia, ese cargo de conciencia que no la dejaba ver más allá, un futuro en el que él, su marido, le habría perdonado cualquier error; y es que él, sabia que estar con ella era lo único que deseaba en la vida.
La mujer, que esperaba en la habitación, sin medir consecuencia alguna, sabia que ni ella, podría perdonarse, el haber conocido ese joven en aquel restaurante esa tarde y mucho menos, el hecho de que le había sido infiel a su hombre.
lunes, 30 de marzo de 2009
Entre Vitrinas II
Nota: Chicos, estoy recibiendo los finales para "Dos Extranjeros en una ciudad lejana", escriban lo que se les ocurra que pasará y me lo mandan a juansems@hotmail.com y yo los publicaré.
En el Parque.
Llegó al parque a las nueve y media de la noche, mucho antes porque los nervios y la ansiedad lo llevaron allá, compró un coctel para que éste fuese haciéndole tragar todo lo que se revolvía en su garganta y que poco le dejaba musitar palabra; se sentó en una silla y sacó su cuaderno de notas para leer un poco de lo que estaba escribiendo y ver si le podía agregar algo nuevo.
El reloj marcó las diez, levantó la mirada y esperó, mirando en todos los sentidos, buscándola.
Pasaron personas, minutos, canciones, hasta que el celular sonó, un número desconocido y la ilusión de que fuera ella, con mariposas en el estomago contestó.
-¿Aló?-dijo
-¿si?, ¡No!, estás equivocado.
¿Trancón? A esta hora no hay trancón, ni siquiera hay casi carros en las calles, es sabado y prácticamente nadie sale en ellos, porque van dispuestos a emborracharse.
-¿Aló?
-Hola, ¿JuanSe?- se escuchó al otro lado.
-Si, con él.
-Estoy en el Parque Gómez ¿Dónde estás vos?
-Estoy en la esquina de Amsterdam Pub.
-Ya sé donde, espérame ahí.
Colgó y caminó hacia donde ella le había dicho.
A lo lejos la observó, lucía hermosa, camiseta a rayas blancas y rosa, un pantalón blanco y unos tennis color rosa, se acercó mientras pensaba, “ella se cambió y yo estoy vestido igual que en la tarde, ¡qué mal anfitrión soy!”
Ella lo vio y sonrió, se acercaron, un beso en la mejilla de él que le hizo erizar la piel.
-Muy bien y ¿vos?- respondió ella.
-Excelente, pensé que no ibas a venir.
-Disculpa la demora, pero es que fui a casa a darme un baño y a cambiarme de ropa para poder venir.
-Estás hermosa- le dijo.
-Gracias.
-Realmente apenas te vi me gustaste más, tienes un aire, una sonrisa y algo que me encanta, no se, te veo y me siento tranquilo, en confianza.
-Gracias, vos también me pareces super atractivo, y no se, me generaste tanta confianza y curiosidad por tu figura, por tu manera de acercarte y por la nota, que por eso decidí venir, porque me pareces diferente y quiero conocer un poco, que se esconde en tu interior.
-¿Quieres comer algo?- le dijo él.
-Si.
-Vamos a un sitio que sé que te va a gustar.
-Bueno.
Volvió otra vez a su contexto, aun estaba en el parque, el celular en la mano, el auricular en el oído, al otro lado escuchó.
-¿JuanSe?
-Si.- Respondió él.
-Mira, soy Uvita, no voy a poder ir al parque hoy, estoy muy cansada y solo quiero dormir, dejémoslo para después.
-Listo, no hay problema.
-Un beso, que te vaya bien.
-Lo mismo.
Colgó el teléfono, miró el reloj, eran las diez y ocho minutos, sonrió, bebió del coctel y siguió escribiendo.
viernes, 27 de marzo de 2009
Entre Vitrinas
Caminaba por el centro comercial sin rumbo alguno, miraba a través de las vitrinas hacia el interior, camisetas, jeans, instrumentos, libros. Pero hubo una vitrina que le detuvo, no por la ropa, ni los maniquíes, al interior, unos ojos claros se cruzaron con su mirada, detenido, entró, es un almacén que siempre le ha gustado y en el que ha comprado varias veces.
-Buenas tardes, en que puedo ayudarle.
-Gracias- le respondió- busco una camiseta.
Cogió una camiseta, le sonrió y preguntó el precio.
-Veinticinco mil- le respondió ella.
-y ¿Cómo te llamas?-
-Uvita-
-Mucho gusto, JuanSe-
Le tendió la mano y ella la tomó timidamente.
-No me dejan hablar con los clientes.
-Tranquila, la tienes en talla S.
-Si, di en qué estilo la quieres y vemos si la hay en la bodega.
-ah bueno, tráeme una S.
-Bueno, espera un momento.
Ella subió las escalas, él la siguió con la mirada, su buso violeta y pantalón gris jugaban demasiado y a él le gustaba.
Miró otras camisetas y ella le trajo la que él había pedido.
-Mírala, allá están los vestieres.-le señaló y él siguió su mano.
Sentía como la mirada de ella lo siguió, él abrió la puerta, entró en el vestier y sus miradas se quedaron fijas y solo se rompieron cuando cerró la puerta.
-Si, me gusta.
-Volvió al vestier, se cambió la camiseta nuevamente.
Salió y la buscó, no estaba, entregó la camiseta en la caja y fue buscando en su billetera el dinero para pagar, ella bajó de la bandeja y le sonrió nuevamente.
Se le acercó a ella.
-¿Hasta qué horas trabajas?
-Nueve de la noche.
-Bueno.
Continuará…
Nota: Con respecto al cuento anterior "Dos Extranjeros en una ciudad lejana", les comento que decidí abrir un "concurso", yo sé cual es el final y lo tengo escrito, pero antes quiero que ustedes escriban el final, quien quiera hacerlo me lo envía a juansems@hotmail.com, yo publicaré todos los finales que me propongan y al final publicaré el mío.
Ésta historia sigue…
domingo, 22 de marzo de 2009
Dos extranjeros en una ciudad lejana
-Ya estoy llegando a la casa- le dije por el celular.
-No llores, estoy entrando al edificio y ya voy a estar a tu lado.
-No, no estás sola, me tienes a mi, soy tu familia, o al menos eso fue lo que asumimos al casarnos.
-Estoy en el ascensor, por eso suena la interferencia, no, no es nada raro, espérame, voy en el piso 8, faltan 3, ¿amor? No cuelgues, cálmate.
-Ya estoy en la puerta, estoy aqui contigo.
